MINISTRA GLORIA ANA CHEVESICH ES LA PRIMERA MUJER EN ASUMIR LA PRESIDENCIA DE LA CORTE SUPREMA EN MAS DE 200 AÑOS

En una ceremonia solemne realizada el 6 de enero en el Salón de Honor del Palacio de Tribunales, la Magistrada Gloria Ana Chevesich Ruiz, asumió oficialmente la presidencia de la Corte Suprema (CS), convirtiéndose en la primera mujer en acceder a este cargo en más de dos siglos de historia institucional. La acompañaron en esta ceremonia altas autoridades del país, entre ellas el Primer Mandatario, Sr. Gabriel Boric Font; el Pdte. de la Cámara de Diputadas y Diputados, José Miguel Castro y la Presidenta del Tribunal Constitucional (TC), Daniela Marzi Muñoz, entre otros.

En este cambio de mando, hizo uso de la palabra el Ministro Ricardo Blanco, quien efectuó un balance de su gestión como presidente que deja el cargo. Luego, la recién asumida Presidenta Sra. Chevesich, se refirió a los difíciles momentos que atraviesa el Poder Judicial y a los graves hechos ocurridos desde octubre de 2024, que derivaron en la remoción y destitución de integrantes de tribunales superiores, indicando que estos acontecimientos han profundizado el descrédito público de la Institución. No obstante, subrayó que dichas conductas no representan a la grandísima mayoría de quienes integran el Poder Judicial, conformado por cerca de 14 mil personas. Asimismo, recordó su rol en la coordinación del funcionamiento de los tribunales durante la pandemia y su participación en la implementación de leyes de alto impacto social, como aquellas vinculadas al pago efectivo de pensiones de alimentos y la creación del Registro Nacional de Deudores, lo que le permitió conocer directamente las dificultades estructurales, las cargas de trabajo y las buenas prácticas existentes en el sistema judicial.

En su intervención, la Presidenta de la excelentísima Corte Suprema identificó diversas causas del descontento ciudadano con la justicia, entre ellas los atrasos en la dictación de sentencias, la deficiente atención a los usuarios del sistema y la percepción de la existencia de una justicia diferenciada según la condición socioeconómica de las personas. Reconoció que “estos problemas son reales y requieren un análisis profundo, tanto desde las responsabilidades internas del Poder Judicial como desde factores externos, como la sobrecarga derivada de la judicialización de conflictos, el abuso del sistema recursivo y la dictación de leyes sin el financiamiento necesario para su implementación”.

Tras la ceremonia, la Pdta. del Tribunal Constitucional, expresó que “esto es un hito histórico que además coincide con que llega una mujer destacadísima dentro del Poder Judicial, que siempre ha estado vinculada con la probidad y la ética, de lo que se dio cuenta cuando se analizaron los proyectos que ha tenido a cargo. Es muy auspicioso para este período en que la institución tiene que salir fortalecida y seguir avanzando en sus procesos de modernización y de compromiso con que la justicia es un derecho de todos y todas”.

Finalmente, la nueva presidenta destacó el carácter histórico de su nombramiento, señalando que su llegada al máximo cargo de la judicatura representa el fin de una tradición institucional que había excluido a las mujeres de esta posición. En ese sentido, afirmó que “esta designación busca transmitir un mensaje a niñas, adolescentes y mujeres del país sobre la posibilidad de acceder a las más altas responsabilidades públicas mediante el trabajo, el estudio y la perseverancia”, dijo.

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